La videovigilancia requiere la detección e identificación efectiva de objetivos. Aunque las cámaras de luz visible proporcionan una cobertura satisfactoria en la mayoría de las aplicaciones de monitoreo, en entornos diversos, como aquellos con condiciones extremas u oscuridad absoluta, no son muy efectivos.
Las cámaras térmicas, que no requieren una fuente de luz, son excelentes para proporcionar una cobertura mejorada en estas condiciones. Además, las cámaras térmicas tienen detección de largo alcance y capacidades de medición de temperatura, lo que les permite ser utilizadas en conjunto con cámaras de luz visible para lograr una vigilancia completa.
Las cámaras térmicas son usadas en el sector industrial, sector eléctrico y vigilancia perimetral.